Low Cost o High Value

Lowcost o HighValue

Los empresarios estamos inmersos en un proceso de evolución permanente. Cada día nuestra empresa nos lleva a salvar nuevas barreras, problemas, retos que estamos obligados a afrontar y resolver de la mejor manera. Un empresario comprometido es un emprendedor, o debe serlo, si quiere que su negocio sea rentable en el medio plazo. Tomar decisiones forma parte del ADN emprendedor y del empresario. Por eso cuando en los últimos años hemos observado la irrupción de los negocios LOW COST, ese ADN emprendedor debe necesariamente entrar en acción.

Los LC han venido para quedarse, y para evolucionar también, los tenemos en casi todos los sectores: en la distribución, en la alimentación, la salud, hostelería, turismo, automoción, inmobiliaria, asesoría, abogados… Casi nadie escapa a los negocios LC, así que la pregunta es: ¿cómo deberíamos afrontar este nuevo reto?

Hace unos meses, en una charla de Google se comentaba acerca de la velocidad de evolución de la tecnología. Con varios ejemplos nos mostraron cómo los grandes cambios que se producían hace 40/50 años tardaban años en manifestarse y lo hacían de forma progresiva, mientras que ya en el siglo XXI observamos grandes cambios en pocos años o incluso a veces en meses. ¿Quién le iba a decir al vídeo VHS que lo tumbaría el DVD en menos de 5 años? Y al DVD que aparecería el disco duro portátil y a éste Netflix, o a las grandes cadenas de distribución lo que iba a suponer Amazon. También hemos observado la evolución de internet, desde un espacio para buscar información desde un PC en casa, a una manera habitual de relacionarse en movilidad o de visualizar vídeo a la carta. En este punto veremos lo que ocurrirá con las llamadas de telefonía, con la TV e Low Cost o High Value incluso la fibra óptica en cuanto aparezca en el mercado la tecnología 5G. Ante tal panorama, al empresario no le queda más remedio que seguir evolucionando, seguir emprendiendo. Sólo los que no se den cuenta de lo que está pasando, los que vivan pensando en el día siguiente o en llegar a fín de mes, sin más visión, serán los que más difícil lo tengan. Tampoco es la solución ponerle puertas al campo, con cerrazón a las normativas existentes, pues éstas también deben adaptarse, aunque ese es un reto de los políticos, no de los empresarios, y aquí los empresarios lo que debemos es ayudar a que los cambios se produzcan a tiempo y no a remolque de protestas, problemas y hechos consumados. Tenemos que asesorar a los políticos desde nuestra experiencia como empresarios (mejor asociados), siempre que ellos quieran contar de verdad con nosotros.

“Los empresarios debemos tener visión de largo plazo y para ello es básico que nos asociemos”

Los empresarios debemos tener visión de largo plazo y ” para ello es básico que nos asociemos, que nos relacionemos entre nosotros, que sumemos el potencial de nuestras sinergias y apostemos por el HIGH VALUE en contraposición al LOW COST, sin despreciar por supuesto a quien quiera ir por esa vía desde una lógica empresarial, ya que ambas serán compatibles y seguramente competirán poco entre ellas, porque cada una tendrá un cliente objetivo distinto.

“HV consiste en poner al cliente en el centro de tu ejercicio profesional”

¿Y en qué consiste el HIGH VALUE de una empresa, de un profesional? HV consiste en poner al cliente en el centro de tu ejercicio profesional y en pensar en su interés antes que en el tuyo propio. Tu ideología debe ser la ideología del cliente, tu equipo el equipo del cliente, tu religión debe ser la religión del cliente o mejor dicho, el cliente como religión. Pensar como un cliente, aunque ello nos complique o encarezca la operativa a corto plazo, porque en realidad lo que estaremos haciendo es evolucionar e invertir, y como bien sabemos un empresario debe invertir constantemente en su negocio.

“HV es aportar VALOR al proceso de la venta de productos y/o servicios, pero un Valor que sea percibido por el cliente”

HV es aportar VALOR al proceso de la venta de  productos y/o servicios, pero un valor que sea percibido por el cliente, un cliente que no tiene hoy las mismas necesidades, preocupaciones e intereses que hace 10 años. El reto en definitiva consiste en apoyarte en la tecnología para ser más efi ciente en la gestión, amar tu profesión como mejor vía hacía el éxito empresarial y nunca, nunca, alejarte de tus clientes. El reto sigue siendo evolucionar de forma permanente y hacerlo a los ritmos del siglo XXI.

 

Jose María Alfaro,

Empresario Asociado de AEPA.

@jmalfaroj

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies